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8 Cosas a las que decir que NO y conseguir más Tiempo Para Tí (parte I)

¿Una madre diciendo que No? ¡¡pero dónde se ha visto eso!!

Decir que NO es la regla nº 1 del TOP 10 de la productividad personal. Igual ya lo sabes, pero si eres madre también sabes lo difícil que es llevarlo a la práctica.  

Y ¿por qué a las madres nos cuesta tanto decir que NO?

Es como si ser madre llevara implícito servir a todo el mundo menos a ti misma. 

Y esto tiene mucho que ver con las creencias con las que has crecido o de las que estás rodeada. Seguro que te suenan:

  • “Una buena madre debe estar para todo y en cualquier momento”
  • “Tus hijos te necesitan todo el tiempo”
  • “Tengo que demostrar que puedo con todo”
  • “Si le digo a esta o a la otra que NO voy a quedar fatal..”

Sin embargo, cada pequeña decisión marca nuestro hacer diario, y ese hacer, sin darnos cuenta, escribe nuestra vida entera.  

El resultado de no saber decir que no es pasarse el día apagando fuegos, con la sensación de no llegar a nada y de tener la cabeza como una jaula de grillos. Todo ello va a acompañado de estrés y agobio. Lo más injusto de todo, es que al final de la jornada, cuando por fin te sientas un ratito después de haber hecho mil cosas, ni siquiera te sientes totalmente satisfecha porque no has llegado a todo o porque tus deseos han quedado relegados, otro día más.   

La importancia de decir que NO reside en que es el truco más directo, eficaz y al alcance de cualquiera para salir de esa espiral de estrés y vivir de forma más desahogada.   

¿Quieres empezar a decir que no y vivir con menos estrés y tener más tiempo para ti?.

¡Pues vamos a ello!

He elaborado una selección de 8 propuestas, algunas para que apliques desde ya mismo y otras más generales para implantar desde el comienzo de curso o al principio del año. Te recomiendo que vuelvas a este post en distintos momentos del año para sacarle todo el jugo y el máximo de beneficio.

Las he dividido en dos post para que las digieras poco a poco. En este post te cuento las que puedes aplicar inmediatamente en el día a día. Ya verás como en seguida te surge la posibilidad de ponerlas en práctica:

  • Decir que NO a ESTAR POR ESTAR

Piensa lo que ganas y lo que pierdes con cada decisión de ESTAR o no en un sitio.

Por ejemplo, yo me quedo en pocas ocasiones en los cumpleaños de los amigos de mis hijos. Porque normalmente aprovecho ese rato para estar en exclusividad con otro hijo (que lo valoran muchísimo), para hacer recados de forma ágil, o simplemente para tener ese ratito de desconexión para mi, para hacer esa llamada que espera desde hace tiempo, etc.

  • Decir que NO A TODO EN GENERAL HASTA QUE CONSULTES TU AGENDA

Esto lo explico con detalle en el video, audio y guía de “Las 11 claves de las madres organizadas” que regalo en la web. Para descargarlo gratis pincha aquí. Básicamente se trata de que antes de decir que sí a cualquier plan que te llegue, consultes tu agenda.

Evitarás tener que cumplir un compromiso tras otro al que has accedido sin tener en cuenta si vas a poder cumplirlos de forma realista.

  • Decir que NO A LA GENTE TÓXICA

Todos conocemos a esa persona que después de pasar un rato con ella te sientes como si te hubieran robado la energía. Que todo le parece mal, o que te ataca constantemente, o que se pasa el día criticando o resentida contra todo el mundo.  

Es verdad que puede ser interesante para tu autoconocimiento analizar por qué esa persona te provoca ese malestar, pero yo lo tengo claro: las personas tóxicas cuanto más lejos mejor.   

Ni tú puedes gustar a todo el mundo, ni todo el mundo tiene por qué gustarte. 

Piensa en una persona tóxica que hoy no vas a llamar. Así empieza todo.

  • Decir que NO A LAS REDES SOCIALES (RRSS)

A esto le dedicaré un post a parte porque tiene tela. Pero te resumo la idea: es imprescindible que pongas cortafuegos al tiempo que pasas en las redes.

Si tu trabajo tiene que ver con ello, lo mejor es asignar un tiempo determinado (un bloque de trabajo) a las RRSS y respetarlo escrupulosamente.

Si no, da igual que seas autónoma, funcionaria o ama de casa, o que tengas hijos pequeños o mayores. Las redes sociales ejercen un poder brutal sobre nuestra atención. Para empezar nuestro cerebro traduce las alertas sonoras o visuales  como:

¡Ey!, ¡aquí hay algo pendiente para ti que todavía no sabes lo que es!”

Lo cual genera el mayor estrés al que se le puede someter a un cerebro: la incertidumbre y por ello tiene que reducir o calmar inmediatamente mirando el contenido de ese correo o de esa alerta a ver de qué se trata.

Pero sobre todo, porque salvo excepciones formativas, las RRSS ofrecen básicamente dos cosas:

  • Entretenimiento
  • Compañía

Y si tu vida exterior carece fuertemente de alguna de estas cosas, o estás en una etapa en la que te sientes más aburrida o más sola, eres carne de cañón a sus garras y propensa a tirarte horas muertas en el sofá perdida en las RRSS.

El problema de esto, es que mientras tu cerebro está entretenido y tu alma anestesiada, no estás tomando decisiones y acciones que te ayuden a rodearte de gente de calidad y a darte un sentido a tu vida haciendo algo útil para ti y para los demás que te ilusione.   

Así que voy a parar aquí este post, antes de contarte las otras 4 cosas a las que decir que no, para que empieces ahora mismo por quitar todas las notificaciones visuales y auditivas de tus redes sociales. Ya verás cómo te sientes mucho más ligera sin esas llamadas a tu cerebro.

Cuéntame: ¿las RRSS te arrastran? ¿tienes algún truco para no estar mirándolas todo el día?  

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